¿Cómo empezar?
Lo primero y más
importante es la toma de decisión de montar tu propio negocio. Hay que tener
total convencimiento del paso que se quiere dar para luego no arrepentirse.
Podríamos decir que hay
dos principales maneras de llegar a la conclusión de que se quiere montar un
negocio de cualquier tipo: Tener muy claro que se quiere montar un negocio pero
no saber que tipo puede ir en acorde a las cualidades que posee el individuo, o
por el contrario tener una cualificación especifica en un área, pero no tener
muy claro si se debe montar un negocio o por el contrario ser un asalariado
más.
¿De dónde sale la idea?
Para tener una buena idea
hay que darle mil vueltas, enamorarse de ella, abandonarla. Un día se puede
llegar a creer que es revolucionaria y al otro que no vale absolutamente para
nada. La idea acompaña al individuo a lo largo de todo el proceso de
emprendizaje y, al final, lo más probable es que se descubra que lo importante
no es de dónde sale sino dónde acaba. Contrastarla con otras personas es muy
útil pero hay que saber a quién escuchar. Pensar sobre pensado es muy fácil así
que se debe elegir bien a los
interlocutores. Es importante recordar que quien decide es uno mismo y que su
instinto será el mejor consejero. Ideas buenas hay muchas pero a menudo las más
originales provienen de una innovación muy sencilla, de saber ver las cosas
desde un punto de vista diferente.
No hay que dudar en
modificar la idea siempre que se necesite, ya sea en el proceso de diseño o en
el de realización que es, muchas veces, donde finalmente las ideas muestran
todo su potencial. Para lo bueno como para lo malo. Pero no hay que agobiarse y
corregirla todas las veces que haga falta. Porque una idea que no evoluciona es
una idea muerta y el éxito dependerá de saber adaptarla a las circunstancias
con visión e inteligencia.
La idea debe tener algo
que diferencie el negocio de los demás, ahí es donde entra en juego la
creatividad. El rasgo diferenciador de esta puede ser algún tipo de negocio
ingenioso o novedoso, o simplemente adaptar un tipo de negocio ya existente y
darle un nuevo aire u ofrecer servicios que no ofrece la competencia. Tener una
idea que te diferencie de los demás es fundamental para buscar un buen
posicionamiento para el negocio, si se carece de esto posiblemente el negocio
no sobreviva mucho tiempo ya que tan solo será uno más.
Aquí expongo algunas razones
por las que un individuo llega a tomar la decisión de montárselo por su cuenta:
-
Tener un conocimiento previo en la materia del
negocio que se desea montar.
-
Tener unas expectativas de crecimiento profesional
superiores a las que se posee en el momento
-
Considerar que es una oportunidad más de trabajar
dadas las circunstancias que nos rodean.
-
Tener una idea de negocio brillante
-
Ver que en un área geográfica existe un nicho de
mercado que no esta cubierto por nadie.
-
Querer una independencia profesional y trabajar
para uno mismo.
-
Tener unas inquietudes que superan la realidad
presente y desear una autonomía mayor.
-
Verse infeliz como asalariado.
-
Haber crecido en un entorno en el que cultural o
educacionalmente se han dado diversos casos de empresa propia.
-
Tener un hobby o afición que te lleve a ello.
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